Mismo capital inicial y mismo motor. La diferencia está en qué se puede operar y cómo. Tocá una fila para verla en detalle.
Posiciones simuladas (paper) al último cierre. Ninguna es dinero real.
Con la señal del último cierre. El bot las ejecuta en paper al cierre de la próxima rueda; en real, son las órdenes que tendrías que cargar.
La ventaja ya está comprobada con 44 años de datos. El paper solo tiene que demostrar que el bot funciona sin fallas y opera como en el backtest.
La barra muestra la fuerza de la tendencia: a la derecha, alcista; a la izquierda, bajista. El peso es la posición como porcentaje del capital. Tocá un activo para ver su gráfico.
El último tramo es posterior a la publicación del estudio de referencia (Moskowitz, Ooi y Pedersen, 2012). Es la prueba más honesta de que la ventaja sigue viva, y también muestra que se achicó.
La ventaja viene de diversificar. El agro solo da un Sharpe cercano a 0,6 y los cinco granos, 0,4. Por eso el bot opera 7 clases.
La versión completa necesita vender en corto y apalancarse, algo que permiten los futuros. Con CEDEARs (solo compra, sin apalancamiento), el retorno por encima de la tasa cae a ~4% anual.
Mediana de 40 carteras al azar de cada tamaño (2000–2024). La diversificación es la mayor fuente de ganancia de esta estrategia, por eso el bot opera 36 activos.
Subir el riesgo no mejora la estrategia: escala ganancias y pérdidas por igual. 15% es un punto razonable; con 25%, una caída de más de la mitad del capital es parte de la historia normal.
Backtest de la cartera configurada, con el mismo código que opera la cuenta paper.
El bot rebalancea solo cuando la posición de un activo se aleja más de un 80% de su tamaño típico. Opera ~6 veces por activo por año: menos comisiones y mejor resultado que rebalancear todos los días.